Los jóvenes de entre 18 y 26 años habrían sido interceptadas por sujetos armados en Zapopan, quienes descendieron de varios vehículos, obligándolos a subir para trasladarlos a casas de seguridad.
Los rescatistas detallaron que el perro presentaba claros signos de agotamiento, miedo y desesperación, visibles en las marcas de rasguños que dejó en las paredes de la tumba en sus múltiples intentos por escalar.
La madre de los menores subió con los menores a la azotea de la vivienda, poniendo en riesgo su integridad y la de sus hijos para tratar de huir de la autoridad.
Una mujer de 70 años iba caminando en calles de la GAM cuando se tropezó y cayó dentro de una zanja de dos metros de profundidad; policías capitalinos lograron sacarla.
El hombre detalló a los policías de Zapopan que, las personas que lo mantenían retenido en una casa le suministraron una pastilla y lo subieron a un vehículo.
La atención de los oficiales fue atraída por unos lamentos desgarradores que, a la distancia, se escuchaban con la intensidad de un llamado de auxilio humano.