El hallazgo fue confirmado por el Gabinete de Seguridad, tras una serie de acciones coordinadas entre corporaciones mexicanas y agencias estadounidenses.
A través de imágenes y videos obtenidos en el lugar, se observa que el establecimiento operaba en una casa marcada con el número 167 de la avenida Zacatecas.
La indignación social ha crecido debido a las condenas impuestas por el sistema de justicia para adolescentes, pues la involucrada de 13 años recibió una sanción de 11 meses, mientras que la de 15 años fue sentenciada a 3 años de internamiento.
Se busca establecer si las muertes fueron provocadas por la contaminación de los insumos, una mala praxis en la dosificación o el uso de sustancias no autorizadas.