Las víctimas de esta masacre familiar fueron tres hombres y una mujer identificada como Mónica quien era la esposa de Armando “N”, el presunto agresor.
Se determinó que Romero García murió por anoxemia y broncoaspiración, provocadas por intoxicación alcohólica, por lo que la causa oficial del fallecimiento fue natural y no resultado de un acto violento.
Ricardo Ofarrel, activista de la comunidad LGBT destacó que se está empezando a humanizar la política, a ver y considerar las distintas realidades que se viven en Guanajuato.