Se espera que el impacto de la pérdida de ingresos por el turismo, la caída de las remesas y las restricciones de viaje y de otro tipo relacionadas con la pandemia, dejen a unos 130 millones de personas con hambre aguda este año.
La pandemia ha reducido el turismo, la demanda de productos de la región y las cruciales remesas enviadas a sus países por los migrantes en Estados Unidos y otros países.