El extraño hallazgo, ocurrido en Holanda, despertó muchos interrogantes en el pueblo, donde nadie parece conocer a la familia; uno de los jóvenes encerrado afirmó que no había salido de la casa "en nueve años".
Las dos naciones se sumaron al grupo de naciones como Holanda, Finlandia y Noruega, que ya había realizado anuncios similares tras manifestar su oposición a la campaña militar turca.
El juicio se centra en una mujer de 74 años que hace tres años recibió dosis mortales de medicamentos a pesar de que había indicios de que pudo haber cambiado de opinión.