Esta situación ha provocado que esta agua se acumule sobre la calle y se esté generando un foco de infección con la proliferación de mosquitos, así como enfermedades respiratorias entre los niños y adultos mayores.
Los altos niveles de ozono y partículas suspendidas en el aire, ponen en riesgo la integridad de los amigos con plumas y de cuatro patas, sobre todo de aquellas mascotas que padecen enfermedades respiratorias y cardíacas.
La recomendación es que niños, adultos mayores, personas con intensa actividad física o con enfermedades respiratorias y cardiovasculares, limiten los esfuerzos prolongados al aire libre.
De acuerdo con un estudio, las pantallas de los celulares pueden guardar diferentes tipos de bacterias que causan enfermedades respiratorias de gravedad, hongos e infecciones.