En la capital venezolana impera la anarquía, el cierre de calles, una delincuencia desmedida y el choque permanente entre chavistas y simpatizantes de la oposición.
El Mercosur -bloque al que Venezuela ganó acceso- aplicó en abril una cláusula democrática a Caracas tras un intento de la Justicia local de asumir el rol del Congreso.