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Seis accesorios para el cabello horribles que les encantaban a todas las niñas

Los piojitos, las cucas y las diademas forman parte de esta lista, y es que por si fuera poco, a las niñas ¡les encantaba utilizarlos todos al mismo tiempo!

Foto: Especial

CIUDAD DE MÉXICO.- Los accesorios son el método infalible para hacer que cualquier cosa que lleves puesta luzca como si hubieras pasado tres horas decidiendo qué ponerte. También son ideales para definir tu estilo. Pero atrás, en 1990, quizá abusábamos de ellos pues creíamos que entre más mejor, en especial si se trataba de adornarnos el cabello y nuestros peinados terminaban pareciendo árbol de navidad.

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Aquí te dejamos una lista de los accesorios más horribles que utilizábamos en el cabello cuando éramos niñas.

1. Diademas y Balerinas

Las diademas eran un semicírculo de plástico que se ajustaba en la coronilla de la cabeza y terminaba detrás de las orejas.Las había en todos los colores, desde el más serio y formal negro o café para usarlas con el uniforme, o en amarillo, rosa azul y rojo para combinarlas con nuestra ropa de diario. Podían colocarse acomodando el cabello hacia atrás o bien dejando una parte de nuestro peinado hacia delante, como un simple adorno.

Las balerinas eran prácticamente los mismo, pero de tela y formando una circunferencia unida por un resorte. Podían usarse con el cabello recogido en una coleta o con el cabello suelto, colocando el resorte por detrás.

Foto: Especial

2.- Las cucas

Estos prendedores para el cabello estaban hechos de metal y cubiertos por una lámina de plástico y cerraban a presión, podías usarla como un pasador normal para sostener pequeños cabellos que escapaban de tu coleta o con el cabello suelto para adornarlo. Recientemente las cucas han vuelto a la vida y en las pasarelas se observan nuevos peinados utilizando un montón de estos prendedores sobre el pelo suelto de las modelos.

Foto: Especial

3.- Los piojitos

Más adornos para el cabello. Los piojitos eran prendedores circulares de plástico que se atoraban en el cabello suelto o en nuestro fleco. Había de muchos diseños divertidos. ¡Si eran muchos y muy coloridos, mejor!

Foto: Especial

4.- Los pasadores con maripositas

Estos prendedores eran en realidad pequeñas pinzas, parecidas a las de la ropa pero menos grandes y de metal, lo especial de ellas era que por encima poseían grandes mariposas de alambre decoradas con brillantina. Eran horribles, pero nos encantaban.

Foto: Especial

5.- Las bolitas de colores

Eran similares a las liguitas y su función era la misma, pero en cada extremo del resorte colgaba una bola de plástico el que se atoraban tus peinados. Y no sólo había bolitas, sino de todo tipo de formas, ¡como las caras de los personajes de los Rugrats o de Plaza Sésamo! siendo sinceras, éstas eran la causa de todos nuestros dolores de cabeza pues nuestros peinados quedaban apretadísimos.

Foto: Especial

6.- La máquinita de Conair para hacer trenzas

Aunque no es un accesorio, este artefacto nos ayudaba a estilizar nuestro cabello con múltiples y delgadas trenzas a las que después podíamos prender piojitos de colores (¿quién nos dijo que eso se veía bien?). Pero la tecnología nos traicionaba, y si no éramos cuidadosas, nuestro cabello terminaba atorado entre los alambres y era imposible desenredarlo. Perdimos muchos mechones cuando los cortábamos para separar nuestra cabeza del aparato. ¿Por qué no simplemente las hacíamos con nuestras manos?

Foto: Especial
JM