Joven termina con pierna fracturada tras chocar con auto donde venían menores en Torreón
El aparatoso accidente se registró aproximadamente a las 10:40 de la noche en el cruce de la calle Joaquín Moreno y la avenida Bravo.
Un motociclista resultó con una fractura en la pierna derecha luego de no respetar la señal de alto y chocar contra un vehículo compacto la noche del viernes en la colonia Centro de Torreón.
El aparatoso accidente se registró aproximadamente a las 10:40 de la noche en el cruce de la calle Joaquín Moreno y la avenida Bravo.
- Te recomendamos Fallece el pediatra jubilado Felipe Banda frente a Clínica 16 en Torreón Policía
El lesionado fue identificado como Luis Antonio González Montoya, de 20 años de edad, quien fue atendido en el lugar por paramédicos de la Cruz Roja Mexicana.
El joven presentaba una fractura en la pierna derecha y fue trasladado de urgencia a un hospital para recibir atención médica especializada.
Así ocurrió accidente en centro de Torreón
Según los primeros peritajes realizados por las autoridades de Vialidad, el motociclista circulaba de Norte a Sur por la calle Joaquín Moreno. Al llegar a la avenida Bravo, presuntamente ignoró la señal de alto, invadiendo la vía de circulación preferencial.
En ese momento, fue impactado por un vehículo compacto color blanco que se dirigía al Oriente. Tras el golpe, el conductor de la frágil unidad de dos ruedas cayó estrepitosamente sobre la carpeta asfáltica.
A bordo del automóvil compacto viajaba una mujer que lo conducía y varios menores de edad. Afortunadamente, ninguno de los ocupantes del coche resultó lesionado físicamente, aunque sí presentaron un cuadro de crisis nerviosa debido al impacto.
Peritos del Centro de Justicia Municipal acudieron al lugar para elaborar el croquis oficial del accidente. Dicho documento será presentado ante el Juez Calificador, quien se encargará de determinar la responsabilidad del motociclista en el percance por no ceder el paso.
- Te recomendamos Joven muere tras fatal accidente de moto en Gómez Palacio; iba acompañado de su esposa Policía
Cómo ocurre la recuperación de una pierna fracturada, según el IMSS
La recuperación de una fractura de pierna, según los protocolos de atención del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), sigue un proceso integral y se basa en tres etapas principales: el diagnóstico/tratamiento inicial, la consolidación (curación del hueso) y la rehabilitación.
Es importante mencionar que la pierna incluye varios huesos (fémur, tibia y peroné), y el protocolo exacto varía dependiendo del hueso fracturado, la gravedad (si es simple, conminuta o expuesta) y si afecta o no a una articulación (como la rodilla o el tobillo).
Aquí se describen las fases generales de la recuperación:
1. Fase de Diagnóstico y Tratamiento Inicial (Urgencias y Hospitalización)
El enfoque inicial del IMSS es asegurar un diagnóstico preciso y aplicar el tratamiento para alinear y estabilizar el hueso fracturado.
Diagnóstico
Evaluación Clínica: El médico evalúa el mecanismo de la lesión, la presencia de heridas, y lesiones nerviosas o vasculares asociadas.
Estudios de Imagen: Se realizan radiografías en diferentes proyecciones (anteroposterior, lateral, etc.) para clasificar la fractura.
Decisión de Tratamiento
Tratamiento Conservador (No Quirúrgico): Se utiliza para fracturas estables y sin desplazamiento significativo. Consiste en la Reducción (alineación de los fragmentos óseos mediante manipulación externa) seguida de Inmovilización con férula, yeso u ortesis.
Tratamiento Quirúrgico: Se requiere para fracturas inestables, desplazadas, articulares (como en la meseta tibial o el tobillo) o expuestas. Esto implica el uso de osteosíntesis (colocación de clavos intramedulares, placas, tornillos o fijadores externos) para estabilizar internamente la fractura.
2. Fase de Consolidación (Curación del Hueso)
Esta fase se enfoca en permitir que el hueso se repare a sí mismo, un proceso que típicamente toma varias semanas o meses.
Vigilancia y Seguimiento
Controles Clínicos y Radiológicos: El paciente es citado periódicamente (por ejemplo, a los 3, 7 y 12 días, y luego a las 4, 6 u 8 semanas, dependiendo del caso). Se vigila que no haya complicaciones (como edema, problemas vasculares o nerviosos) y que la reducción se mantenga.
Retiro de Inmovilización/Implantes: Una vez que la radiografía muestra signos de consolidación ósea (es decir, el hueso ha "pegado"), el yeso o la férula es retirado. En casos quirúrgicos, los fijadores externos se retiran una vez que se confirma la estabilidad ósea.
Manejo de la Incapacidad: Los periodos de incapacidad laboral son determinados por el médico del IMSS basándose en el tiempo necesario para la recuperación fisiológica y la consolidación de la fractura.
3. Fase de Rehabilitación (Medicina Física)
Una vez que la fractura está consolidada, el objetivo es restaurar la funcionalidad completa de la pierna y el paciente es referido a la Unidad de Medicina Física y Rehabilitación (UMFR) del IMSS.
Objetivos de la Rehabilitación
Mejorar los Arcos de Movilidad de las articulaciones cercanas (rodilla, tobillo, cadera) que pudieron haberse vuelto rígidas por la inmovilización.
Aumentar la Fuerza Muscular perdida debido al desuso (atrofia).
Disminuir el dolor y el edema (hinchazón) residuales.
Reeducación de la Marcha para que el paciente camine de nuevo sin ayuda.
EC
- Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de TELEDIARIO; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.
-