Fuerzas federales y estatales mantienen un cerco de seguridad en el Rancho Izaguirre, en Teuchitlán, tras denuncias de reclutamiento forzado y desapariciones vinculadas al crimen organizado.
Mediante un comunicado, los buscadores calificaron al lugar como una "zona de exterminio" y aseguraron que el sitio se encontraba "totalmente abandonado", exigiendo por ello la intervención de la presidenta de México.
El Instituto Jalisciense de Ciencias Forenses inhumó a nueve personas en Guadalajara, tras completar los dictámenes técnicos y procesos legales de identificación.