Hombre de la comunidad menonita se ve afectado por la crisis ante Covid-19
Abraham Dick Neufeld diariamente sale a vender quesos y galletas de miel en el cruce de Prolongación Madero y Churubusco para poder obtener ingresos, los cuales han bajado considerablemente.

MONTERREY.- Alegre y acomodando su sombrero de vez en cuando, Abraham Dick Neufeld de 36 años fija la mirada en un crucero en donde él y familiares de la comunidad menonita, ofrecen productos artesanales en medio de una pandemia que no les permite generar ingresos.
Nómada por naturaleza debido a que el trabajo se lo exige, el oriundo de La Honda, Zacatecas, viaja a Monterrey por temporadas junto a dos de sus siete hijos para vender quesos y galletas de miel.
Apostado en el cruce de Prolongación Madero y Churubusco, asegura que a diario le pide a Dios porque la enfermedad en el mundo llegué a su fin.
"Me dolió mucho que cerraran las iglesias, pero todos los días nos sentamos en familia a pedirle al creador por la salud y el trabajo, sin él no somos nada".
Sin ver televisión, ni escuchar radio, el comerciante de ascendencia holandesa, se enteró del Covid-19 a través de vecinos de poblados cercanos.
Pese a su incredulidad de principio, poco a poco, se convenció de que la emergencia sanitaria era culpable de sus bajas ganancias, sin cubrebocas y con algo de dificultad para hablar español, contó sus motivos.
"Yo no conozco a nadie que le haya dado coronavirus, pero sé que existe; antes salían ochocientos o mil pesos, ahora doscientos y no me alcanza".
Jornadas bajo el sol y por doce horas diarias, son parte de su estadía en la Ciudad, aunque está misma semana probará suerte en Guadalajara, pero siempre con la fe por delante.
mvls
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