¡No quería ser piloto! 'Checo' Pérez admite que el automovilismo fue su segunda opción; este era su sueño
Sergio Pérez se ha convertido en un ícono del automovilismo a nivel mundial, sin embargo, éste no era el sueño del tapatío cuando era pequeño.


La ciudad de Guadalajara, Jalisco, se convirtió el pasado 28 de agosto en el escenario del lanzamiento de "Cada kilómetro cuenta", la nueva campaña global de la marca de lubricantes Mobil.
El invitado de honor de la velada fue el piloto de Fórmula 1, Sergio ‘Checo’ Pérez, quien asistió como embajador para compartir las etapas más significativas de su trayectoria.
Aunque la gala sirvió para presentar esta iniciativa enfocada en el cuidado del motor y las vivencias de los conductores, el verdadero interés de la noche se centró rápidamente en el relato íntimo del piloto tapatío.
Ante la audiencia, Pérez dejó de lado los reflectores habituales para recordar los sacrificios invisibles y las pasiones de su infancia que ocurrieron mucho antes de subir a los podios del automovilismo mundial.
El camino no fue fácil para ‘Checo’ Pérez
Alcanzar la máxima categoría del automovilismo exigió que 'Checo' asumiera una madurez acelerada y una inmensa soledad a los 15 años.
Con un pasaje de avión de solo ida financiado con millas acumuladas por su padre, el piloto partió hacia Alemania sin garantías de éxito.
Lejos del glamour de la pista, su realidad inicial consistió en vivir en un modesto hotel de paso para camioneros junto a una carretera germana.
Su rutina diaria se volvió monótona, durmiendo la mayor parte del día para acortar las horas, haciendo ejercicio y jugando videojuegos de consola para combatir la abrumadora distancia de su hogar.
El aislamiento fue tan desgastante que 'Checo' contempló seriamente tirar la toalla y regresar a México para tener la vida convencional de cualquier adolescente.
Respecto a la dureza de aquellos primeros meses en el extranjero y la importancia del respaldo familiar, Sergio Pérez reflexionó:
"Yo era muy consciente del esfuerzo que estaba haciendo toda mi familia para que yo pudiera estar en Europa. (...) En el camino se aprende muchísimo, y si no hubiera llegado a Fórmula 1, hubiéramos hecho otras cosas muy buenas de nuestras vidas, porque cuando haces algo con tanta entrega, dedicación, pasión y con tu familia alrededor, creo que siempre te lleva a muy buen camino".
El automovilismo no era el sueño de ‘Checo’ Pérez
Aunque hoy su destreza al volante es reconocida a nivel mundial, correr monoplazas no era la meta principal de ‘Checo’ Pérez durante su niñez; de hecho, el automovilismo era su Plan B.
En sus primeros años, su auténtico Plan A y gran pasión era convertirse en futbolista profesional, un deporte que practicaba con fervor en torneos escolares y ligas infantiles.
No obstante, a una edad muy temprana, demostró una inusual capacidad de autocrítica al reconocer que, a pesar de ser un buen jugador, no poseía el nivel excepcional necesario para destacar en el balompié como él deseaba.
En contraste, en las pistas de coches descubrió que la victoria y el dominio se le facilitaban de manera natural.
Al rememorar cómo tomó la decisión de cambiar definitivamente el balón por el volante de carreras, el piloto mexicano compartió:
"El Plan B fue ser piloto, el Plan A era ser futbolista. Y no se dio, entonces, me fui a los coches, que los coches se me daban mejor. (...) Sabía que era bueno en el fútbol, pero no lo suficiente para haber llegado al nivel que me hubiera gustado, y en los coches tenía mucha más facilidad, ganaba más fácil".
Gran carrera hoy y una de nuestras mejores hasta ahora. Gran ritmo después de solucionar los problemas de la clasificación. ¡Ahora todo el apoyo para México esta noche! ???????????? ¡Vamos! pic.twitter.com/xAGKJlhT4w
— Sergio Pérez (@SChecoPerez) July 5, 2026
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