El maestro se encontraba deambulando en una vialidad que colinda entre Juárez, Pesquería y Apodaca, por lo que personal del centro de rehabilitación lo invitó a sus instalaciones el 5 de enero.
Ejército, Guardia Nacional, Policía Estatal y elementos de la Fiscalía poblana encabezaron este cateo en diversos negocios dedicados a la venta de autopartes, aunque con mala fama en Puebla.
La fiscalía de Jalisco presume que, tras el homicidio perpetrado en Tonalá, el señalado procedió a fragmentar el cuerpo del hombre para facilitar su manejo.
La investigación de la Fiscalía de Jalisco reveló que las víctimas, incluidos menores de edad, eran forzadas a cubrir cuotas económicas estrictas bajo amenazas constantes.