Tras interponer la denuncia formal, la familia no solo teme por nuevas represalias del agresor, sino también por las amenazas que han recibido de los parientes que lo encubren.
Tras el reporte, los oficiales procedieron a la detención formal del individuo y aseguraron el arma blanca (el desarmador) utilizada en el atraco, así como el efectivo recuperado.
Debido a la gravedad de las quemaduras que se provocó tras intentar inmolarse, el presunto atacante fue trasladado de la Clínica 16 a la Unidad de Alta Especialidad (Clínica 71), donde su pronóstico se mantiene como incierto y reservado.
Tras un intercambio de palabras que subió de tono, su hermano, identificado posteriormente como Ricardo “N”, perdió el control y arremetió físicamente en su contra.
Tras el violento incidente, el agresor huyó del domicilio familiar en Zapopan. Ambas víctimas fueron trasladadas a un hospital para recibir atención médica.