El exespía René González desestima los cargos, calificándolos como una estrategia política de larga data que busca justificar una posible escalada militar contra la isla.
La ayuda incluye alimentos, productos de higiene y artículos para el hogar, distribuidos por la Iglesia Católica y Cáritas en zonas afectadas del este de Cuba.
La misión busca mitigar los efectos del bloqueo económico estadounidense mediante la donación de insumos médicos, materiales educativos y equipos deportivos.
Díaz Canel descartó cualquier posibilidad de renuncia. En entrevistas previas ha defendido la soberanía y la autodeterminación de la isla, rechazando lo que califica como ordenes de Washington.
Donald Trump afirmó que su administración podría centrarse en Cuba al terminar la guerra con Irán. "Quizás visitemos Cuba después de terminar con esto", declaró.
Con el suministro de petróleo en niveles mínimos históricos y una crisis humanitaria que paraliza hospitales y hogares, Washington intensifica la presión comercial para forzar la salida de Miguel Díaz-Canel, mientras la isla enfrenta su mayor amenaza
El endurecimiento del bloqueo energético y la exigencia de Washington para que Díaz-Canel deje el poder agudizan una crisis humanitaria marcada por apagones, hambre y la incertidumbre de una población que se debate entre la resistencia y la urgencia