El acto fue presidido por el arzobispo de Monterrey, Rogelio Cabrera López, quien encabezó el rito de bendición y la colocación simbólica de la primera piedra de la Parroquia San Pedro y San Pablo.
Con una protesta afuera del Centro Penitenciario Regional, familiares piden la destitución del director, así como una intervención directa por parte del gobernador Alejandro Armenta.