Diego Osuna Miranda, hijo de Eduardo Osuna, viajaba en una camioneta junto con otros cuatro jóvenes cuando sufrieron un incidente en un tramo del municipio de Amanalco.
Un accidente desató una particular tensión en Guadalajara, cuando vecinos que reportaron el accidente indicaron que policías de la localidad no se detuvieron a atenderlo.
El conductor logró orillar la unidad de transporte público en el camellón central antes de perder la vida, evitando un accidente mayor en la zona industrial.
Familiares de la víctima señalaron que la ausencia del Ministerio Público demoró la atención del accidente, dejando el vehículo funerario prensado al tráiler por horas.