Fuerzas estatales y federales capturan a Luis Ortega y Gilberto Torres, señalados como piezas clave de la estructura operativa del Cártel de Sinaloa en la entidad.
Su nombre cobró relevancia internacional en abril de 2026, tras ser incluido en una acusación formal de las autoridades de Estados Unidos por presuntos vínculos con el narcotráfico.
Las autoridades estadounidenses lo describen como un presunto “facilitador de la violencia” que habría permitido la infiltración del Cártel de Sinaloa en las corporaciones de seguridad locales.