Primero era una simple fuga de agua, que gente de agua y drenaje arreglo, pero tuvieron que horadar más de dos metros y reparada la tubería; nadie regresó a tapar el boquete.
Un medidor dañado ha desbordado el vital liquido por varias calles a la redonda. Se presume que la problemática se originó luego de un intento de robo del artefacto.
Desde la tarde de ayer se implementaron las restricciones viales para que personal de Agua y Drenaje realice labores para reparar la tubería de 48 pulgadas que se dañó desde el pasado lunes.