El vuelo UB103 completaba un recorrido desde Rangún a Mandalay; sin embargo, una falla mecánica trabó las ruedas y el piloto maniobró el avión hasta agotar el combustible para evitar una explosión.
El elevador sufrió una falla mecánica cuando una mujer de 51 años y su nieto estaban adentro y servicios de emergencias llegaron para forzar las puertas y sacarlos.
Autoridades negaron que el incidente se tratara de otro ataque provocado e informaron que el vehículo se prendió en llamas debido a una falla mecánica.