La presidenta Claudia Sheinbaum niega vínculos de su administración con el crimen organizado y responsabiliza a gobiernos anteriores de posibles acuerdos con el Cártel de Sinaloa.
Aunque dos de sus hermanos ya se encuentran bajo custodia, estos líderes del Cártel de Sinaloa permanecen prófugos y son vinculados con graves actos de violencia y narcotráfico.
Fuerzas estatales y federales capturan a Luis Ortega y Gilberto Torres, señalados como piezas clave de la estructura operativa del Cártel de Sinaloa en la entidad.
Las autoridades estadounidenses lo describen como un presunto “facilitador de la violencia” que habría permitido la infiltración del Cártel de Sinaloa en las corporaciones de seguridad locales.
Jorge Espinoza Peña, originario de Cosalá, Sinaloa, fue interceptado en el Aeropuerto El Dorado de Bogotá; es requerido por una corte de Nueva York por la distribución global de opioides sintéticos.