Pasar al contenido principal
+
Próximos 5 días
Pronóstico en video

Antonio Torres Servín y su segunda oportunidad lejos de casa

Antonio Torres Servín se hará cargo del timón del Antigua GFC de Guatemala, en la Primera División de este país, donde coincide una veintena de nacionales

Antonio Torres Servín se hará cargo del timón del Antigua GFC de Guatemala (Imago7)

CIUDAD DE MÉXICO.- Dicen que la posición más volátil del futbol es la de entrenador. Y es cierto. Los resultados, que no dependen en su totalidad del técnico, son los principales jueces de los responsables del banquillo.

TE RECOMENDAMOS: Roger Federer vence a Serena Williams en duelo de mixtos

Si alguien lo sabe de sobra es Antonio Torres Servín, que después de varios años ausente, retomará su carrera como estratega, pero en Guatemala, con el Antigua GFC, un cuadro vetusto, pero que volvió apenas a mediados del 2014 al máximo circuito de su país.

En contexto, el Antigua es un escuadrón que ha cobrado relevancia en los años recientes en el balompié guatemalteco, ganando títulos. Acostumbrado en el pasado a pelear por la permanencia en la Primera División, el conjunto esmeralda volvió con fuerza a la palestra protagónica y ha sumado tres campeonatos de Liga desde el Apertura 2015 y hasta el AP17, compitiendo palmo a palmo con los grandes de su nación, como el Deportivo Municipal y el Comunicaciones.

En un sitio tan remoto, con un futbol en desarrollo y progreso constante, Torres Servín encontró una oportunidad a consolidar: “Me representa un gran reto; deseo cumplir las expectativas que ahora depositan en mí, en mi trabajo”, dice vía telefónica.

“Vislumbro este paso como uno más en mi carrera, uno importante, que me ayudará a seguir creciendo a madurar como entrenador”, remata ya concentrado en el Clausura 2019, su primer certamen en Centroamérica.

Además del campeonato liguero, el Antigua busca establecerse como un club formador de talento, que sea proactivo a su selección. Torres Servín ya lo sabe a detalle: “Hubo contacto por parte de Daniel Ipata, me fui a entrevistar hasta Guatemala con los directivos, hablamos a futuro y me mostraron la estructura de su proyecto.

No se trata solo de ir e intentar salir campeón, también consiste en dejar huella desde las fuerzas básicas. Me gustó todo lo que acordamos”. A sus 50 años, luego poco más de cinco sin ocupar banquillo en la Liga Mx, a veces debido al sobrecupo de extranjeros incluso en este puesto, hacerse cargo de un proyecto fuera del país fue la mejor opción para Antonio Torres Servín, que vislumbra un camino a recorrer con ánimo positivo:

“No te puedes cerrar, quedarte a esperar una posibilidad aquí. Me toca demostrar que los entrenadores mexicanos podemos hacer un buen papel en cualquier lado”.

Un perfil discreto Además de una breve estancia como auxiliar técnico en Pachuca, en 2007, Servín tuvo un paso por Pumas, en el que la presión por buenos resultados y las culpas repartidas, casi siempre a su persona, estaban a la orden del día.

Toño tomó al equipo a finales del Apertura 2012, cuando Universidad rotó su timón entre Joaquín del Olmo, Mario Carrillo y el mencionado entrenador. Llevó a los felinos a la Liguilla del CL13, donde cayó ante el América y abandonó el club en septiembre de ese mismo año.

Los resultados adversos, en conjunto con las diferencias con los líderes del plantel, como Luis García Sanz, con el que discutió tras la derrota ante el América, de la octava fecha del Apertura 2013, al salir de cambio, polarizaron su estancia. Las críticas de prensa y afición no paraban.

Aquel certamen, su último en Primera División nacional, sumó cuatro empates y el mismo número de descalabros. Fue una despedida anticipada para un director técnico que hoy se abre camino en Guatemala. Su historia aún no acaba.